Dicen que la belleza de alguien está en el interior, pero nadie se fija en ella. Todos solemos mirar siempre el envoltorio, y si este es bonito entonces nos convence.
Esto trasladado a la música hace que nos vendan productos (cantantes) que son envoltorios bonitos y con los cuales la gente busca identificarse. Pocas veces, por no decir nunca, alguien feo triunfa en el mundo musical.
Creo que el ejemplo de Paul Potts y Susan Boyle son una buena lección para todos. Ellos están ahí y valen mucho y tengo que decir que con la música de Paul Potts ha sido una de las veces en las que la piel se me ha erizado. ¡Es increíble!